¡Hola a todos! Blockbuster Keaton ha vuelto después de unos cuantos meses de parón. Y lo hacemos con un formato nuevo de repaso de actualidad. Publicaremos un repaso a lo que dé de sí cada mes del año poniendo notas del 0 al 10 a distintos estrenos y noticias. Este formato nos servirá para repasar algunos títulos a los que no podremos dedicar críticas en profundidad y dar nuestra opinión sobre el estado de la industria cinematográfica. De momento, será una lista personal mía; así que todas las críticas al co-director y editor del blog, Gerard Garrido. En los próximos meses estudiaremos hacer el formato más colaborativo o rotativo entre los miembros de la redacción.

Empezamos pues con los suspensos para terminar con las notas dulces.

0: La organización y comunicación del festival de Sitges

Festival de Cinema Fanstàstic de Sitges: las películas imprescindibles

Disfrutar del festival de Sitges es sinónimo de saber disfrutar del cine. No solo cuneta, año tras año, con una programación de fantástico cine fantástico (permitidme la redundancia), sino que su estética festiva y gamberra la aleja -en el mejor de los sentidos- de los estirados festivales “de prestigio”.

Por esta razón, la espera para la programación, la venta de entradas y, en definitiva, para el propio evento suele ser agónica, eterna y tensa. Este año, la información la hemos recibido tarde y de forma poco clara y la venta de entradas ha sido un colapso técnico y humano. El festival (como casi todo el ocio actualmente) se deriva hacia aquellos dispuestos a pagar más y la venta general de entradas ha terminado por ser un desguace del que solo se ha podido rescatar alguna entrada de visibilidad dudosa para sesiones entre semana. Se han sobrevendido abonos y no se ha informado de qué sesiones estaban llenas antes de la venta general, por lo que ha terminado por ser una batalla campal. Por si fuera poco, ha habido numerosas quejas de los abonados que, pese a contar con la ventaja temporal, han sido saboteados por el propio sistema de venta.

Lo más desquiciante, sin embargo, ha sido la falta de comunicación por parte de los medios oficiales del festival; ignorando cientos de preguntas en redes e imagino que otras tantas por privado, mail y teléfono. Si le pongo el primer cero de la temporada es, en gran parte, por la estima que tengo a este festival y porque, salvo hecatombe, le tengo reservada la matrícula del mes de octubre. Estaremos cubriendo el festival desde Blockbuster Keaton y tenemos claro que, una vez estás en la vorágine de Sitges, los males son menos malos.

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1: Netflix, los hermanos Duffer y la descarada explotación de sus propiedades intelectuales

Stranger Things: Tales From '85 Season 2 Ending Explained, Release Date,  Cast, Plot - Netflix Tudum

El pasado 1 de enero, la serie emblema de Netflix, Stranger Things, llegó a su fin. Durante días se especuló con la posibilidad de un episodio final sorpresa que negara el cierre que los Duffer habían dado a su historia. Ese episodio fantasma nunca llegó.

Sin embargo, el cierre definitivo de las aventuras de Dustin, Mike y compañía no impidió que la plataforma siga explotando la gallina de los huevos de oro. No nos dieron tiempo a echar de menos a nuestros personajes favoritos, pues apenas un mes después del final, llegó Stranger Things: Relatos del ’85, una serie de animación que relata lo acontecido entre las temporadas 2 y 3 del programa original.

Poco más de seis meses han pasado de este estreno y ya tenemos disponible una segunda temporada. No es que la serie sea mala -es un entretenimiento preadolescente normalito-; el problema es que ya nos estamos embarrando en la nostalgia elevada a la enésima potencia. Estamos llenando el vacío de una serie que terminó hace menos de un año con atracones de otra serie que mantiene los personajes, pero se olvida del alma y la esencia de aquello que nos hacía disfrutar. Se siente como relleno para la plataforma y deberes para los fans, pero como tantas cosas en este mercado sobresaturado, no parece tener nada que decir ni aportar.

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2: La deriva de la carrera de Daisy Ridley

En tierra de muertos (2024) - IMDb

Ya está disponible en Movistar+ el drama zombie En tierra de muertos, protagonizado por Daisy Ridley. Sigue a una mujer que viaja a Australia, donde ha habido una catástrofe nuclear, para tratar de recuperar el cadáver de su marido entre los escombros de la desolación.

La película, sin ser ninguna maravilla, no merece una nota tan baja porque no pretende ser más que un ejercicio de género y una pieza de desarrollo psicológico de su personaje protagonista; puede tener su interés para los amantes de género zombie y, en el peor de los casos, arrancará algún bostezo a los menos interesados. El suspenso es para la desaparición de Daisy Ridley de nuestras pantallas. Es cierto que el tsunami mediático que provoca arrancar tu carrera protagonizando una trilogía de Star Wars es de difícil digestión (que se lo digan a John Boyega o a Hayden Christensen), pero desde que Palpatine regresó, Rey parece haberse esfumado del mainstream.

No me entendáis mal, me parecería genial que Ridley hubiera redirigido su carrera al cine más autoral como hiciera en su momento Kristen Stewart, y es cierto que Daisy Ridley ha seguido trabajando desde que J.J. Abrams asistiera la estocada final a la trilogía secuela de La guerra de las galaxias allá por 2019. Aún así, ni desde los circuitos alternativos parece destacarse ningún trabajo de la actriz ni parece haber participado en proyectos realmente interesantes.

Es una pena porque su irrupción en El despertar de la fuerza tuvo su importancia en 2015 y daba señales de tener un talento que, hasta ahora, no ha podido compartir con el mundo. Por lo menos, podemos disfrutar de una notable interpretación de Daisy Ridley desde casa en Tierra de muertos.

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3: El día de la marmota de Ryan Murphy

Monstruo: La historia de Lizzie Borden' T4 llega a Netflix: cuántos  capítulos tiene, reparto y sinopsis de la serie | Series | LOS40

Otro de los estrenos de Netflix este mes ha sido la cuarta entrega de la antología Monstruo. En esta ocasión, la protagonista es Lizzie Borden, una joven que, presuntamente (detalle importante), asesinó a su padre y a su madrastra a hachazos a finales del siglo XIX.

Esta temporada va en la línea del resto de la serie: su propuesta estética sobresale en el catálogo visualmente anodino de la plataforma, pero el metraje le pesa demasiado. Ninguna de las cuatro temporadas justifica las siete horas de exposición criminal que termina siempre por ser redundante y algo agotadora. De hecho, en esta nueva entrega, se ha añadido a la fuerza a otra asesina, Aileen Wuornos, para poder estirar más el chicle del minutaje.

Murphy y su equipo siguen sin tener claro el tono que quieren darles a sus monstruos. De entrada, parecen querer humanizar a esta colección de asesinos ahondando en las causas psicológicas de sus actos, poniéndose Murphy (y su audiencia), de nuevo, del lado de los freaks y los incomprendidos. Pero el gusto del showrunner por el morbo pesa demasiado y la recreación visual en el gore y la escatología choca ideológicamente con la teórica propuesta narrativa.

Lizzie Borden es otra temporada mediocre de la que se pueden rescatar algunos fragmentos plásticos y alguna que otra interpretación, pero que vuelve a evidenciar la falta de ideas de Netflix.

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4: La homogeneidad de los Emmy

Noah Wyle gana el Emmy 2026 a mejor protagonista | laCritica.es

Los premios Emmy tienen, ya hace tiempo, un problema. Y es que el componente serial de sus nominadas favorece que el dominio de las favoritas dure años, dificultando la diversidad de premiadas. Este año se ha vuelto a imponer (en la cateogría de drama) el procedimental médico The Pitt, como ya lo hiciera el año pasado. The Pitt es una gran serie que aprovecha el componente televisivo y se siente tan fresco como clásico tanto en su propuesta como en su puesta en escena. El problema es que, si arrasa en las categorías de mejor serie y mejor actor, cada año vamos a perder la posibilidad de ver nuevas propuestas premiadas en estas categorías.

En la categoría de comedia los académicos han hecho lo contrario, han ido con todo a premiar una propuesta nueva tan estimulante como La maldición de Widow’s Bay. Esto es una buena noticia, pues no vamos a tener que ver a los mismos ganadores de años anteriores (a pesar de que Hacks sigue siendo la mejor serie en emisión y bien merecía el premio). Sin embargo, esta apuesta total implica no dar espacio para nada más en ninguna categoría: la serie de Apple TV+ se ha llevado mejor comedia, actor, actor y actriz de reparto, mejor guion y mejor dirección. Parece que, solo un dominio absoluto justifica premiar la novedad.

Mi propuesta es cambiar el formato segregado por género (cada vez tiene menos sentido en la televisión actual) y premiar mejor nueva serie (primera temporada o miniserie) y mejor nueva temporada (series que han emitido una segunda temporada o posterior). De este modo lo hacemos a final de año en Blockbuster Keaton y garantiza destacar siempre las nuevas propuestas pudiendo diversificar los premios en distintas categorías. Si no le pongo peor nota a los Emmy es porque las series que han premiadas, aunque previsibles, son realmente buenas propuestas y porque Jean Smart se ha llevado su quinto premio por volver a hacer historia de la televisión interpretando a la leyenda Deborah Vance.

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5: Las novedades de los festivales internacionales

You Can See Everything' Trailer's Viral Typo Fixed by A24

Septiembre es el momento de estar atento a las primeras impresiones de estrenos que llegan a los festivales internacionales alrededor del mundo. Este mes hemos tenido Venecia, Toronto, Telluride y, por supuesto, San Sebastián. De todos estos rincones del mundo han llegado esperanzadoras noticias y alguna que otra más bajonera respecto a lo que vamos a ver en salas los próximos meses.

En este ecuador de la lista os doy pues una pequeña colección de títulos que, a título personal, tengo ganas de ver después de pasar por las pantallas de algunas de las capitales cinéfilas del globo terráqueo. Desde Venecia llega Wild Horse Nine, la nueva comedia negra del cineasta irlandés Martin McDonagh; Primetime, que promete una interpretación portentosa del omnipresente Robert Pattinson; Naza, el documental sobre el genocidio en palestina que ha emocionado a todo el Véneto y Possible Love, la nueva película del surcoreano Lee Chang-dong que llegará a Netflix dentro de poco.

Desde Toronto también llegan buenas noticias -además de la victoria de La bola negra-. El debut, la nueva película de Jesse Eisenberg promete ser una experiencia tan divertida como catártica por la presuntamente estelar interpretación de Julianne Moore. Club Kid sigue siendo aclamada por todo el que la ve después de su estreno en Cannes y se habla muy bien de Your Mother Your Mother Your Mother, una especie de slow John Wick.

Pero el terremoto cinéfilo de la temporada surgió en la sesión sorpresa de Telluride, donde los directores Lance Oppenheim y Nathan Fielder estrenaron un enigmático documental de tres horas titulado You Can See Everything. Fielder se estrena en el largometraje tras dominar durante décadas los límites de la ficción televisiva con propuestas como Nathan al rescate o Los ensayos. En este nuevo documental, Fielder convive con la que fuera CEO farmacéutica y sentenciada estafadora Elizabeth Holmes antes de su ingreso en prisión. You Can See Everything promete cuestionar los límites del género documental, además de llevar al extremo la incomodidad del público. Os quiero ver añadiéndola ya a vuestra watchlist.

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6: El estreno de la segunda temporada de Adults

Adults' Season 2 is the hardest I've laughed at a sitcom this year |  Mashable

Antes de empezar a escribir estas líneas debo admitir que aún no he visto ni un minuto de la nueva temporada de Adults, disponible al completo en Disney+ desde el 30 de septiembre; por este motivo no le pongo una nota superior. Si le calzo un aprobado sólido es por su propia existencia.

Adults es una comedia que relata las experiencias de un grupo de amigos que comparten piso; la premisa no podría ser más típica. El gancho está en que consigue capturar las inquietudes y el sentido del humor de una generación Z que, ante todo, ha aprendido a vivir como una nueva burguesía precaria. Hablamos de un estrato social que pretende vivir en ambientes artísticos, alternativos y culturales, pero que la crisis de la vivienda, la precariedad laboral y el sistema capitalista insisten en boicotear. Como persona de 27 años que está pagando un dominio para poder escribir crítica cinematográfica, empatizo fácil con estos personajes.

Sin embargo, la serie tiene la mala leche de no romantizar esta vida, sino que crea unos personajes antipáticos, egoístas y rabiosos que alimentan la comedia a riesgo de perder la empatía de un público que busca la inmediatez y la comodidad en el contenido que elige ver.  Por eso mismo, la renovación de Adults para esta segunda temporada es una victoria en sí misma, porque viendo la primera uno se mentaliza para una inevitable cancelación y Hulu ha apostado por seguir desarrollando una comedia incómoda, juvenil y contemporánea. Toda la información que nos llega habla de una mejoría en la calidad de la serie respecto a su temporada inicial, por lo que solo puedo impacientarme por metérmela por el culo (como diría cualquier personaje de la serie).

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7: La consistencia de Slow Horses

La temporada 6 de Slow Horses combina dos libros de Mick Herron: qué  significa para la historia de Apple TV

Otra serie que estrena temporada es el thriller de espías Slow Horses. Y ya van seis entregas. Si el mundo necesita series irreverentes y dinámicas como Adults, tampoco va sobrado de series que estrenen una temporada por año (sin esperas infinitas), y que mantenga un nivel y una seriedad constante a lo largo del tiempo.

Slow Horses se ancla en la tradición de excelencia en materia de ficción televisiva de la BBC británica y se ampara en hacer pocas cosas, pero hacerlas todas bien. Es lo que catalogaríamos de serie de padre; sólo que, si tu padre está enganchado a ella, tiene un gusto cojonudo. A un reparto siempre sólido hay que valorarle la perfección de sus dos veteranos, unos mayúsculos Gary Oldman y Kristin Scott Thomas, encarnando a personajes antipáticos y ruines cuya vida desaparece en pro de un trabajo que cada vez parece tener menos sentido protegiendo desde la sombra al Reino Unido.

Ahora que se está buscando al nuevo James Bond (de hecho, suena fuerte el protagonista de esta serie, Jack Lowden), quizá es el momento de aceptar que el agente 007 ya no puede ser un seductor elegante. El mundo es demasiado cruel para mantener la compostura. Daniel Craig ya era (hace veinte años) un héroe roto, cuyo poder era no quebrarse ante el horror al que lo exponía su deber como agente con licencia para matar. Igual nuestro James Bond es un Jackson Lamb (Oldman) al que ha dejado de importarle un comino la seguridad de los demás. Igual no haya posibilidad de mantener en el lado bueno de la historia a un hombre que se preocupa y la seguridad deba quedar en manos de un perro viejo, alcohólico y más guarro que un pie después de andar descalzo.

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8: Resident Evil y la salud del cine de terror

Resident Evil: Noche Cero (2026) - IMDb

En lo que llevamos de año, ya hemos tenido dos fenómenos globales que han colocado a dos cintas de terror en lo más comentado del año. Hablamos de Backrooms y de Obsession. Parece que la conversación se ha alejado del término “terror elevado” para hablar de estas propuestas más psicológicas y ambientales, pero es cierto que la crítica y el público siguen premiando las películas que se alejan del clásico formato de colección de sustos. Por esta razón, resulta refrescante que Zach Cregger, después del éxito rotundo que supuso Weapons el año pasado, se aventure con una propuesta tan sencilla en su apariencia como Resident Evil.

La película tiene dos virtudes principales. La primera es su dominio de los códigos del género de terror, añadiendo comedia sin restarle mal rollo y manteniendo la tensión durante todo el metraje con un pulso admirable. Sin inventar la rueda, Resident Evil es terrorífica y evidencia la maestría de Cregger para llevar al público a donde él le de la gana. La segunda virtud es que entiende a la perfección el material original y logra integrar una lógica gamer en la trama que funciona de maravilla. Además de los recursos visuales que remiten a la composición de un “first person shooter”, el cineasta y su protagonista, Austin Abrams, tienen el talento para mantener al espectador absolutamente pegado al personaje principal. De este modo, la experiencia se acerca mucho a la subjetividad diegética y el terror logra entrar en el público sin margen para la respiración.

Si los superhéroes fueron el género dominante durante la década pasada (inaugurada por Iron Man y El caballero oscuro en 2008 y clausurada por Vengadores: Endgame y Joker en 2019), el terror parece ser la representación perfecta de los 2020s con títulos que van de Nope a Sinners, pasando por Talk to Me, La sustancia o la propia Weapons.

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9: Coyote vs. Acme vs. La industria cinematográfica

Coyote vs Acme, película dirigida por Dave Green - Crítica - Cinemagavia

Es difícil definir a un buen profesor. Hay muchas características que diferencian a aquellos maestros que llevamos en el corazón de aquellos que nos amargaron la infancia y la adolescencia. Para mí, un buen profesor era el que adaptaba la clase a las necesidades de cada alumno; el que se tomaba la molestia de conocernos en lugar de mirar a las próximas generaciones por encima del hombro. Un buen docente sabe valorar el esfuerzo de aquellos niños que tienen más dificultades.

Si estuviéramos en los años sesenta, los Looney Tunes serían ese alumno aventajado y popular, delegado de clase y estrella del equipo de futbol. En 2026, en cambio, parece que son el alumno que tiene una situación familiar complicada, sus padres se están divorciando, su perro está enfermo y en el equipo de futbol no hace más que chupar banquillo. Por eso, a pesar de que no creo que Coyote vs. Acme sea una película mayúscula, le pongo un sobresaliente por el esfuerzo y la tenacidad que demuestra su mera existencia.

La película está acabada hace más de dos años, pero Warner Bros. decidió no estrenarla por motivos fiscales. Es un nuevo caso de dejar el arte en manos de empresarios y, entendiendo el modelo económico en el que se encuentran ahogados los estudios de cine, era una tragedia que esta película no viera la luz. Además, el propio argumento de la película trata de cómo el coyote se enfrenta a una gran industria para defender, no solo sus intereses y su dignidad, sino la de todos aquellos que son víctimas de los poderosos que solo quieren más poder y de los millonarios que solo quieren más dinero.

Mi primer sobresaliente va para esta película porque, lejos de ser perfecta, reivindica la capacidad de lucha de todos aquellos que, como el coyote, no han recibido nunca nada más que yunques en la cabeza y explosiones en la cara. Ni el coyote, ni esta película tienen nada que hacer ante la inmensidad de una industria que fagocita al pequeño y destruye la competencia, pero mientras queden fuerzas seguiremos recibiendo porrazos hasta que se haga justicia.

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10: El fenómeno de La Bola Negra

Todas las canciones de la banda sonora de 'La bola negra': de  Guitarricadelafuente y Judeline a Raül Refree | Europa FM

Más allá de lo que le pueda parecer a cada uno la bola negra -os dejo mi crítica por aquí-, parece evidente que todo el mundo tiene una opinión. Sin duda, es una película que está dando mucho que hablar y está arrastrando a un montón de gente al cine. Y eso son dos noticias increíbles.

Habrá gente criticando (hoy en día es tan gratis como fácil) que la película de moda sea una gran producción de los Javis con discurso queer; más allá de verborrea política, considero que es genial que millones de personas se movilicen para inundar las salas. Además, no hablamos de una película de superhéroes, sino de un film con una fuerte carga poética, un discurso cultural relativamente denso y una estructura narrativa no convencional.

La bola negra no es para nada una película inaccesible, es para todo tipo de público, y esa es su mayor virtud. Cuando empiece a arrasar en premios nacionales e internacionales saldrán los de siempre a decir que no es para tanto. En esta vida no hay que ser vinagre y vale la pena valorar lo que ha conseguido una película que busca ser original, importante y sí, popular. No hay que compararla con El espíritu de la colmena ni Con los santos inocentes, juega en otra liga: en la de La sociedad de la nieve. Es una película cuya recepción no solo es buena para sus directores y para la industria cinematográfica patria, sino también para el público y para los cinéfilos que volvemos a hablar de cine en las cafeterías, en la oficina y en los bares. La bola negra quizá no es tu película favorita, pero es, por derecho propio, la mejor noticia del mes de septiembre.

 

Hasta aquí las notas del primer mes del curso. Nos vemos en octubre con la próxima evaluación.

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