Cuando, allá por 2022, conocimos a Carmy, Richie, Sydney y compañía, veíamos un humilde restaurante de bocadillos de Chicago como el lugar más caótico del mundo. Un manicomio en el que un grupo de personas disfuncionales se escondían de sus vidas aún más caóticas y disfuncionales. Cada grito de Richie (Ebon Moss-Bachrach), cada insulto de Carmy (Jeremy Allen White) y cada decisión de Jimmy (Oliver Platt) nos hacían odiar un poco más a esa gente que no conocíamos. En la primera temporada de The Bear, todos queríamos pegar un puñetazo a cada uno de los personajes. Unos poco años después, y ante el final del camino trazado por Christopher Storer, lo que queremos es repartir abrazos a este grupo de disfuncionales que ya son nuestra familia. Son unos desgraciados dementes, pero, al terminar la quinta temporada de The Bear, ya son nuestros desgraciados dementes.

Esta es la mayor virtud de The Bear, es una serie que, como los mejores platos, se cocina a fuego lento -a pesar de lo frenética que es desde su primer día-. La construcción que va desarrollando no es tan narrativa como emocional. Storer logra encariñar a la audiencia con cada uno de los personajes a los que es capaz de dotar de profundidad con una sola escena o un único episodio. Durante cuatro temporadas, hemos tenido episodios -algunos de los mejores de la serie- que ahondan en los traumas y las psiques del pintoresco elenco que conforma The Bear. Sin embargo, para este final, la serie renuncia a estos spin-offs y flashbacks para volver a centrarse en un día en la cocina.

The Bear' Season 5 Review: Emotion, Laughs and a Touch of Caution

De hecho, como metadona para saciar a su público de episodios psicológicos y profundamente emocionantes, Disney+ estreno un episodio especial de una hora apenas un mes antes de estrenar la temporada final. Y, por supuesto, Gary es uno de los mejores episodios de la serie; un road-trip demencial y autodestructivo que nos recuerda quién eran Richie y Mike (Jon Bernthal) antes de que arrancara la serie y nos empuja a reflexionar en la evolución personal de Richie, el verdadero protagonista de The Bear.

Esta temporada final funciona a modo de túnel en el que el espectador entra y, como si se tratara de una temporada de The Pitt, desarrolla un sólo día a lo largo de siete episodios, pegados al final de la temporada anterior. Un día en el que se evidencia el tema principal de la serie: para seguir adelante hay que luchar cada día. Lo que presenciamos a lo largo de esta nueva tanda de episodios es un equipo (porque, después de todo, han logrado al fin ser un equipo) combatiendo hasta la extenuación contra el mundo -hasta cierto punto de forma literal- para sacar adelante un servicio más. Después de una sucesión de milagros que llevan al límite a cada uno de los personajes lo único que queda, como concluyen Richie y Sydney, es pensar en repetir el proceso mañana.

The Bear' Season 5 Review: Final Season Has Renewed Focus

Ha terminado The Bear. El final ha estado a la altura de la serie porque no ha querido ser catártico, revelador o grandilocuente. No estamos hablando de este tipo de serie. La temporada final se ha tomado la molestia de mostrar, a base de detalles y pequeños gestos, la progresión de los personajes y lo mucho que, igual que ellos, hemos cambiado todos nosotros desde 2022. Empezamos The Bear queriendo repartir puñetazos y hemos terminado queriendo repartir abrazos. Deberíamos valorar la dificultad que tiene conseguir eso.

 

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