Hola de nuevo. ¿Nos echabais de menos? No subimos un artículo en dos meses y de repente no paramos de subir listas. Pero es que es época de tops y a todo el mundo le gustan. ¿Cuesta de enero? Top de Blockbuster Keaton. ¿Te han despedido? Top de Blockbuster Keaton. Nos es la solución a todos los males, pero, por lo menos no empeora las cosas.
En esta ocasión os brindamos otro top 10 de series. Las diez mejores nuevas series de 2025. En esta lista entran tanto miniseries como series que prometen ser de gran formato y que han estrenado una primera temporada prometedora. Lo más probable es que las cancelen todas, pero mientras quede esperanza habrá una oportunidad de estar viendo algunas de estas series hasta que a nuestros nietos les salga bigote.
Como es habitual, os dejamos un parrafito con algunas menciones honorables para saciar la mala leche de los redactores que las hemos votado y, aún así, se han quedado fuera. Y vamos con tres españolas en las menciones: Yakarta a Javier Cámara en modo dios y es de un patetismo triste que marida perfectamente con el patetismo tronchante de Poquita fe; La casa nostra es la nueva sitcom de TV3 a las órdenes de Dani de la Orden y convence intentando recuperar un género en decadencia; por último, Anatomía de un instante es una radiografía rigurosa de la España de la transición con los mejores elementos de la serie histórica y un reparto a la altura.
Dicho esto… ¡vamos allá!
10. Task (Brad Ingelsby, HBO)

Empezamos el top 10 de nuevas series con una propuesta que podría haber estado perfectamente en la primera posición de este ranking. ¿O será que el 10 es la nota que le hemos puesto? Un momento, que se lo pregunto al jefe. (…) Me acaba de confirmar que se encuentra en el puesto 10 y que ninguno de mis compañeros la ha visto. ¿Pero en que clase de estercolero de inculto me hallo escribiendo este artículo? Es para largarse la verdad. Se lo voy a decir al jefe. (…) Me ha dicho que, si me quiero ir, le debo un análisis de la saga Padre no hay más que uno, así que… no está tan mal Blockbuster Keaton ¿no?
Volviendo al tema, en décima posición nos encontramos con una propuesta al más puro estilo HBO. De la mente de Brad Ingelsby, creador de la excelente Mare of Easttown, la propuesta de Task podría verse como otro thriller más de policías y bandas criminales; sin embargo, es mucho más que eso. Se trata de una de esas series que evolucionan más por sus personajes que por su trama. Ellos dudan y se equivocan, como haríamos muchos de nosotros. Y es que la gran virtud de esta historia reside en que podríamos llegar a entender las decisiones de la mayoría de estos personajes, pese a no simpatizar con ellos.
Con unos sobresalientes Mark Ruffalo y Tom Pelphrey, la historia de sus personajes y como el destino los acaba juntando es de lo mejor que se ha visto recientemente en plataformas. A ello hay que añadirle la bella factura de la serie, pues sus paisajes y sonido ambiental de la naturaleza consiguen transmitir paz y contemplación pese a la crudeza de lo que sucede narrativamente. Y es que no todos los thrillers tienen que ser «netflixianos» y solapar escenas de acción una tras otra. A veces, simplemente, vale con contar una buena historia.
Raúl Navarro
9. Long Story Short (Raphael Bob-Waksberg, Netflix)

Long Story Short te mete una ostia de una manera en que pocas series se atreven a hacerlo: de forma inesperada y, lo más importante, con al sensación de que no va a dejar de hacerlo. Si continúa por la senda que promete, si mantiene el cariño hacia la familia como eje central de la experiencia humana, entonces estaremos ante una serie capaz de llegar tan lejos como lo hizo BoJack Horseman (también creada por Raphael Bob-Waksberg) en sus momentos más oscuros y redentores.
Lo que funciona de maravilla es su curiosa estructura a base de flashbacks y flashforwards continuos (donde realmente se aprecia una linealidad temporal central) y cómo la serie entiende que la familia no es un adorno narrativo, sino el campo de batalla donde libramos nuestras batallas más importantes; donde se producen nuestras cicatrices más profundas. El potencial está ahí, esperando a que los guionistas se atrevan a profundizar todavía más en el abismo que esta idea abre.
Sergi Gilabert
8. Paradise (Dan Fogelman, Disney+)

La primera temporada de Paradise es más una promesa que una realidad. Es difícil hablar de esta serie sin revelar demasiado, pero podemos resumirla diciendo que es un thriller conspiranoico con elementos de ciencia ficción. Hay que ir de cara y decir que es una serie tramposa, como lo era Lost, porque se aferra a los “cliff-hangers” y a los giros dramáticos de guion para buscar un efecto inmediato, pero es un disfrute innegable si el espectador se deja arrastrar por esto trucos.
Es el claro perfil de serie cancelada antes de tiempo, pero la segunda temporada llega dentro de poco, así que habrá que darle cariño para que pueda desarrollarse como merece. Sterling K. Brown es ya uno de los actores de televisión más prestigiosos (además viene de una nominación al Oscar en 2024) y Julianne Nicholson es una actriz siempre solvente a la que nunca se le dedica suficiente atención; sin duda, Paradise es la oportunidad perfecta.
Gerard Garrido
7. Pluribus (Vince Gilligan, Apple TV)

El otro día estuve hablando con una amiga de Pluribus. No hablamos mucho de los personajes, que son complejos como pocos, ni del final, que promete muchísimo de cara a la segunda temporada. Tampoco de las interpretaciones, aunque Rhea Seehorn esté increíble. Ni de los planos, que son todos tan estéticos como llenos de significado. ¿Hablamos de uno de los capítulos piloto más memorables de la década? ¿O de que esta es la tercera serie absolutamente brillante de Vince Gilligan, incapaz de escribir algo mediocre? Nop, no hablamos de nada de eso.
Hablamos de la idea general de la serie. De la tesis. De la base de lo que plantea la serie, un concepto más que nada, la parte más sencilla de toda la obra. Y estuvimos hablando de ello dos putas horas. De la IDEA. No puedo hacer mayor recomendación que esa.
Francho Calahorra
6. La empresa de sillas (Tim Robinson, HBO)

Una vez le puse a mi ex un capítulo de I Think You Should Leave (2019), la serie que hizo Tim Robinson antes de The Chair Company. Tras veinte minutos en absoluto silencio, me miró a los ojos y me dijo: «Esta es la mayor puta mierda que me has puesto nunca».
Así que creedme si os digo que La empresa de sillas no es para todo el mundo. Es una serie que ha cogido un guion de thriller y ha decidido que todos los actores van a interpretarlo como una comedia de improvisación. Ah, pero va a estar fotografiada como una película de terror y dirigido como un sketch. Es brillante, es único, es estúpido de cojones. Uno de los capítulos termina con lo que solo puedo describir como «un jumpscare porno».
Tim Robinson, no te entiendo. Pero como te quiero.
Francho Calahorra
5. Pubertat (Leticia Dolera, HBO)

Leticia Dolera vuelve a ese lugar donde todo duele más: la pérdida de la inocencia. Pubertat no es un thriller de consumo rápido, es una herida abierta bajo el sol sofocante del interior de Cataluña y el ruido sordo de los castells. Tocar el tema de las agresiones sexuales entre menores es meterse en un jardín lleno de espinas, pero Dolera lo hace sin guantes de seda, obligándonos a mirar esas zonas grises que preferiríamos ignorar.
Parte de su éxito radica en que no busca la respuesta fácil ni el juicio sumarísimo desde el sofá de casa, sino que se atreve a transitar un terreno pantanoso donde la responsabilidad colectiva y los miedos de los padres se dan la mano.
Sergi Gilabert
4. The Studio (Seth Rogen, Alex Gregory y Peter Huyck, Apple TV)

Apple TV vuelve a sorprender con una incorporación increíble a su catálogo: The Studio es una sátira sobre la industria de Hollywood y sobre cómo un estudio un estudio cinematográfico intenta sobrevivir y mantenerse relevante en la actualidad. Seth Rogen, que interpreta al jefe de estudio Matt Remick, lidera un cast tan brillante como desternillante, que incluye cameos estelares de grandes estrellas del mundo del cine. Los episodios, de unos 30 minutos, están visualmente cuidados: llenos de referencias y juegos con los géneros cinematográficos; consiguiendo crear un pequeño mundo en cada episodio, a pesar de la brevedad de los mismos.
A pesar de ser una comedia, The Studio es muy realista en su retrato del funcionamiento de la industria cinematográfica, de los rodajes y de los personajes que los habitan. Más allá de la sátira y de la crítica, es una serie que muestra mucho amor y pasión hacia el séptimo arte. El público está expectante por ver qué deparará la segunda temporada y si mantiene el nivel de esta primera.
Ruth Recasens
3. The Pitt (R. Scott Gemmill, HBO)

La posibilidad de ver las series a nuestro ritmo ha perjudicado al formato del procedimental, favorecido, en su momento, por ver los capítulos desordenados en las reposiciones en televisión. Pero los géneros no mueren, sino que se transforman y The Pitt ha convertido a Urgencias en 24 en un hospital. La serie no es más que una guardia en las urgencias del hospital de Pittsburgh con una premisa sencilla: un episodio, una hora. La gracia está en el manejo de la tensión por parte del guion, puesta en escena y reparto.
La segunda temporada ya se ha estrenado en HBO y parece que el ritmo de emisión será fiel al de las series que homenajea, temporada por año religiosamente. Habrá que ver si puede equipararse en longevidad con las series de la edad de oro de la televisión; sea como sea, lo que está claro es que no hay una mejor serie de médicos en los últimos años que The Pitt.
Gerard Garrido
2. Adolescencia (Stephen Graham y Jack Thorne, Netflix)

Golpe de realidad social en forma de plano secuencia. Adolescencia pone el foco, a lo largo de sus cuatro episodios, en distintos estratos de la comunidad británica para explicar la creciente violencia de las generaciones más jóvenes. Una puesta en escena quirúrgica en lo técnico y unas interpretaciones brillantes de Stephen Graham y, especialmente, del precoz Owen Cooper elevan el listón muy por encima de a lo que Netflix nos tiene acostumbrados.
El éxito de Adolescencia va más allá de sus evidentes virtudes en pantalla. Durante los meses posteriores a su estreno, fue difícil esquivar los debates éticos y sociales que planteaba la serie en comidas familiares, cervezas con amigos o cenas de empresa. Adolescencia es una serie de calidad, pero parece indiscutible que también es una serie necesaria.
Gerard Garrido
1. Superestar (Nacho Vigalondo, Netflix)

Nacho Vigalondo no hace las cosas por hacerlas y en Superestar se nota ese cariño casi artesanal de quien mira a sus «monstruos», no para hacer sangre, sino para ofrecerles refugio. Lo que bajo cualquier otra mirada habría sido un ejercicio de cinismo sobre el fenómeno Tamara/Yurena, se convierte aquí en un acto de justicia poética que huele a laca de peluquería de barrio y a la crueldad de la televisión de principios de los dos mil. Hay una humanidad vibrante en la forma en que Vigalondo dignifica el esperpento. La serie hace palpable como, detrás de los montajes de Crónicas Marcianas y la purpurina de gasolinera, siempre hubo alguien intentando, simplemente, sobrevivir al ruido.
Al final, ver la serie es como encontrarte con un juguete roto que alguien ha decidido reparar con hilos de oro. Vigalondo entiende perfectamente que para hablar de esa España de los «frikis» no hacía falta condescendencia (de esa nos sobra), sino alma, y por eso la serie se siente tan nuestra; tan de una generación que creció entre la risa fácil y el vacío existencial.
Sergi Gilabert
Esto es todo, entre esto y lo de la semana pasada ya tenéis una lista buena y bonita (con como está el streaming, si no recurrís a medios alternativos, no os puedo garantizar lo de barato) de 20 series con el sello de calidad de Blockbuster Keaton. Estad atentos, porque la semana que viene volvemos con nuestro top 20 de películas de 2025.

