{"id":2263,"date":"2025-02-03T20:35:26","date_gmt":"2025-02-03T19:35:26","guid":{"rendered":"https:\/\/blockbusterkeaton.com\/?p=2263"},"modified":"2025-02-03T21:23:06","modified_gmt":"2025-02-03T20:23:06","slug":"los-anos-nuevos-lo-que-cambian-las-cosas-en-un-ano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blockbusterkeaton.com\/index.php\/2025\/02\/03\/los-anos-nuevos-lo-que-cambian-las-cosas-en-un-ano\/","title":{"rendered":"Los A\u00f1os Nuevos: Lo que cambian las cosas en un a\u00f1o"},"content":{"rendered":"\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u00ab<em>Todo sali\u00f3 peor que como imaginaba<br>Se cerr\u00f3 el ascensor, y o\u00ed c\u00f3mo llorabas<br>Yo te hubiese hecho de alfombra pa&#8217; que me pisaras<br>\u00bfQu\u00e9 nos ha pasado?<br>Si no ha pasado nada<\/em> &#8211; Probablemente Tengas Raz\u00f3n, Carolina Durante\u00bb &#8211; <a href=\"https:\/\/letterboxd.com\/davidpardi97\/film\/the-new-years\/1\/\" title=\"davidpardi97 en Letterboxd\">davidpardi97 en Letterboxd<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Hay series que no se ven con los ojos, sino con las cicatrices.\u00a0<em>Los a\u00f1os nuevos<\/em>\u00a0llega como un pu\u00f1etazo envuelto en nostalgia, diez episodios que huelen a caf\u00e9 fr\u00edo y a promesas guardadas en el caj\u00f3n de la mesilla de noche. <strong>Rodrigo Sorogoyen<\/strong>, junto a <strong>Sara Cano<\/strong> y <strong>Paula Fabra<\/strong>, no cuenta una historia: desentierra los secretos que todos llevamos bajo la piel de los treinta a\u00f1os, esa edad en la que el reloj de arena parece acelerarse y las grietas del espejo ya no pueden disimularse con filtros de Instagram.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/blockbusterkeaton.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/image-16.png?resize=1024%2C576&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-2264\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/blockbusterkeaton.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/image-16.png?resize=1024%2C576&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/blockbusterkeaton.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/image-16.png?resize=300%2C169&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/blockbusterkeaton.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/image-16.png?resize=768%2C432&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/blockbusterkeaton.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/image-16.png?resize=370%2C208&amp;ssl=1 370w, https:\/\/i0.wp.com\/blockbusterkeaton.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/image-16.png?resize=1170%2C658&amp;ssl=1 1170w, https:\/\/i0.wp.com\/blockbusterkeaton.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/image-16.png?resize=760%2C428&amp;ssl=1 760w, https:\/\/i0.wp.com\/blockbusterkeaton.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/image-16.png?w=1280&amp;ssl=1 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Cuando la vida se mide en Nocheviejas (y en segundas oportunidades)<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Ana (Iria del R\u00edo) y \u00d3scar (Francesco Carril) cumplen 30 a\u00f1os en extremos opuestos del calendario: ella el 1 de enero, \u00e9l el 31 de diciembre. Su encuentro en la bisagra entre dos a\u00f1os marca el inicio de un baile acompasado por diez campanadas. Cada cap\u00edtulo es una c\u00e1psula temporal: una noche de fin de a\u00f1o donde las conversaciones triviales \u2014\u00bfvino blanco o tinto? \u00bfqui\u00e9n paga el taxi?\u2014 esconden terremotos existenciales. La estructura narrativa es un reloj de arena: en la primera mitad (episodios 1-5), la arena cae lenta, acumulando granos de complicidad, discusiones dom\u00e9sticas y planes truncados. En el sexto episodio, alguien voltea el reloj. Las idas y venidas de la pareja se convierten en derrumbes, y el tiempo ya no corre: se despe\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>Cada Nochevieja es un eslab\u00f3n en una cadena de momentos aparentemente banales: discusiones sobre qui\u00e9n olvid\u00f3 sacar la basura, planes de viaje cancelados por un turno extra, silencios que pesan m\u00e1s que cualquier reproche. La serie se niega a los golpes de efecto, prefiriendo en su lugar la lentitud de una herida que se infecta sin hacer ruido. Los primeros cinco episodios est\u00e1n dirigidos con la paciencia de un entom\u00f3logo observando c\u00f3mo se deshidrata una mariposa. Por ejemplo, un plano secuencia de doce minutos los muestra pelando gambas mientras hablan de maternidad, y es ah\u00ed, entre c\u00e1scaras y risas nerviosas, donde el amor se revela como un animal fr\u00e1gil. La c\u00e1mara no juzga, solo registra: los poros de la piel, las u\u00f1as comidas, la forma en que Ana ajusta el umbral de la camiseta cuando miente. Detalles que duelen por lo exactos y por lo reconocibles que son. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Iria del R\u00edo<\/strong> construye a Ana con una verdad que escuece. Hay una escena \u2014casi un suspiro\u2014 en la que, tras ser despedida de su trabajo como fot\u00f3grafa de bodas, se sienta en un parque a observar a una ni\u00f1a que alimenta palomas. No llora, no maldice, solo mastica un chicle cuyo sabor se le ha escapado hace rato. <strong>Francesco Carril<\/strong>, por su parte, convierte a \u00d3scar en un monumento a la derrota elegante. Su mejor momento llega cuando, usando el manual DSM-5, se autodiagnostica depresi\u00f3n entre risas que suenan a cristales rotos. La serie juega con dos registros: El realismo sucio\u00a0de los primeros a\u00f1os: pisos compartidos con enchufes pelados, botellones en parkings, viajes en BlaBlaCar con desconocidos que huelen a tabaco rancio y el surrealismo melanc\u00f3lico\u00a0de la segunda mitad.<\/p>\n\n\n\n<p>El guion, escrito a cuatro manos por <strong>Sara Cano<\/strong> y <strong>Paula Fabra<\/strong>, evita los mon\u00f3logos grandilocuentes para abrazar el arte de lo trivial. Una discusi\u00f3n sobre qui\u00e9n dej\u00f3 abierta la nevera deriva en un an\u00e1lisis existencial sobre la maternidad. Un silencio durante el lavado de platos pesa m\u00e1s que cualquier confesi\u00f3n de amor.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/blockbusterkeaton.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/image-17.png?resize=1024%2C576&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-2265\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/blockbusterkeaton.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/image-17.png?resize=1024%2C576&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/blockbusterkeaton.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/image-17.png?resize=300%2C169&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/blockbusterkeaton.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/image-17.png?resize=768%2C432&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/blockbusterkeaton.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/image-17.png?resize=1536%2C864&amp;ssl=1 1536w, https:\/\/i0.wp.com\/blockbusterkeaton.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/image-17.png?resize=2048%2C1152&amp;ssl=1 2048w, https:\/\/i0.wp.com\/blockbusterkeaton.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/image-17.png?resize=370%2C208&amp;ssl=1 370w, https:\/\/i0.wp.com\/blockbusterkeaton.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/image-17.png?resize=1170%2C658&amp;ssl=1 1170w, https:\/\/i0.wp.com\/blockbusterkeaton.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/image-17.png?resize=760%2C428&amp;ssl=1 760w, https:\/\/i0.wp.com\/blockbusterkeaton.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/image-17.png?w=2340&amp;ssl=1 2340w, https:\/\/i0.wp.com\/blockbusterkeaton.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/image-17.png?w=3510&amp;ssl=1 3510w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Comparaciones que ara\u00f1an el alma (y sanan al hacerlo<\/strong>)<\/h2>\n\n\n\n<p>Si\u00a0<em>Antes del amanecer<\/em>\u00a0(Richard Linklater, 1995) era el susurro de dos almas roz\u00e1ndose en una noche vienesa,\u00a0<em>Los a\u00f1os nuevos<\/em>\u00a0es el eco de ese mismo roce despu\u00e9s de una d\u00e9cada de portazos. <strong>Linklater<\/strong> filmaba el amor como un reloj de sol, midiendo sombras que se alargaban en tiempo real;\u00a0<strong>Sorogoyen<\/strong>, en cambio, desentierra ese mismo reloj a\u00f1os despu\u00e9s: sus agujas est\u00e1n oxidadas, el p\u00e9ndulo tiene grietas, pero sigue marcando horas con terquedad.\u00a0Aqu\u00ed no hay paseos filos\u00f3ficos junto al Danubio, sino discusiones sobre qui\u00e9n pagar\u00e1 la factura de la luz mientras la lavadora retumba como un mantra dom\u00e9stico. En cuanto a\u00a0<em>Normal People<\/em>\u00a0(2020), ambas comparten la misma cicatriz en el costado: esa forma de retratar el deseo que duele al salir, como una costra arrancada demasiado pronto.\u00a0Pero mientras Hulu nos mostraba praderas irlandesas donde el silencio era un personaje m\u00e1s, aqu\u00ed los paisajes son de tupperwares con restos de lentejas y cafeteras que pitan a las 7:15 AM.\u00a0Las alcachofas de Mercadona sustituyen a los acantilados de Connemara, y el Wi-Fi inestable hace las veces de tormenta rom\u00e1ntica.\u00a0Lo que en <strong>Sally Rooney<\/strong> era poes\u00eda lac\u00f3nica, aqu\u00ed se transforma en prosa con olor a tabaco de liar y recibo de aut\u00f3nomo.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Terminar\u00a0<em>Los a\u00f1os nuevos<\/em>\u00a0es como encontrar una caja de viejos WhatsApps: duelen las palabras no enviadas, las fotos borrosas, los \u00abte quiero\u00bb convertidos en stickers de Hello Kitty. La serie no es perfecta \u2014\u00bfacaso lo fue alg\u00fan <em>amour fou<\/em>?\u2014, pero su imperfecci\u00f3n es un acto de rebeld\u00eda.\u00a0En tiempos de algoritmos que venden finales felices empaquetados, <strong>Sorogoyen<\/strong> y su equipo exhiben las costuras del guion como cicatrices de guerra: planos que se alargan hasta el incordio, di\u00e1logos que saben a caf\u00e9 recalentado, personajes secundarios con m\u00e1s aristas que un cristal de Bohemia. Es en ese caos donde late su genio. Como un espejo trizado en una mudanza apresurada, refleja mejor nuestras grietas que cualquier selfie a carra perro.\u00a0Duele, s\u00ed. Como duele reencontrarse con ese jersey que ya no te pondr\u00e1s nunca, pero que guardas \u00abpor si acaso\u00bb. Y entre tanta herida, un consuelo: saber que los amores que se oxidan tambi\u00e9n dejan p\u00e1tina. Que lo imperfecto, a veces, es lo \u00fanico que perdura.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Los a\u00f1os nuevos<\/em>&nbsp;no es perfecta. A veces tropieza, a veces repite chistes, a veces se pierde en callejones narrativos sin salida. Pero en su imperfecci\u00f3n reside su genio: es la primera serie espa\u00f1ola que captura el v\u00e9rtigo de ser treinta\u00f1ero en la d\u00e9cada de 2020, donde tener un trabajo estable es m\u00e1s ut\u00f3pico que una novela de Orwell y donde el amor se mide en megas de conexi\u00f3n Wi-Fi.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Los a\u00f1os nuevos<\/em>\u00a0es esa canci\u00f3n que tarareas sin recordar de d\u00f3nde la conoces, cuyo estribillo te persigue entre las s\u00e1banas a las 3:17 AM. No es perfecta \u2014tiene ripios en la letra, un par de notas desafinadas\u2014, pero justo ah\u00ed, en sus imperfecciones, guarda el mapa de una generaci\u00f3n que aprendi\u00f3 a amar entre notificaciones de LinkedIn y una globalizaci\u00f3n desmesurada con un chai latte de cafeter\u00eda hipster. Me ha gustado como duele: con esa mezcla de rabia y ternura que provoca reencontrarse con un diario adolescente lleno de promesas incumplidas. Cada fallo de guion se siente honesto, como una mancha de vino tinto en el mantel de una cena importante. No es el error lo que importa, sino la historia que cuenta: aqu\u00ed alguien se atrevi\u00f3 a servir el plato sin disimular las quemaduras del microondas. <strong>Sorogoyen<\/strong> y su equipo han creado un artefacto inc\u00f3modo, como un zapato que aprieta justo donde tienes el callo. Duele verla, s\u00ed, pero duele del mismo modo que duele sacar una astilla clavada hace a\u00f1os. \u00bfQue si la recomiendo? Solo a los valientes que prefieran cicatrices aut\u00e9nticas a maquillaje de efectos especiales. Porque esta serie no entiende de puntuaciones de Letterboxd ni de ovaciones en festivales: se mide en carraspeos inc\u00f3modos durante la cena, en l\u00e1grimas que caen sobre el mando de la tele y en mensajes de WhatsApp que nunca enviar\u00e1s a tu ex. Es imperfecta. Es desgarbada. Es necesaria. Como nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>Queda el eco de las campanadas, ese sonido que todos o\u00edmos, pero nadie sabe realmente d\u00f3nde termina. Como la serie misma: imperfecta, necesaria, tan nuestra que duele reconocerla en el espejo.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"Los A\u00f1os Nuevos: Tr\u00e1iler oficial | Movistar Plus+\" width=\"1170\" height=\"658\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/aVJqweQOfms?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abTodo sali\u00f3 peor que como imaginabaSe cerr\u00f3 el ascensor, y o\u00ed c\u00f3mo llorabasYo te hubiese&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":990003,"featured_media":2266,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[36,28,52,84,31],"tags":[146,577,576,578,181,580,575,579],"class_list":["post-2263","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-criticas","category-drama-tv","category-estrenos-television","category-estrenos-tv","category-television","tag-espana","tag-francesco-carril","tag-iria-del-rio","tag-los-anos-nuevos","tag-movistar","tag-paula-fabra","tag-rodrigo-sorogoyen","tag-sara-cano"],"aioseo_notices":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/blockbusterkeaton.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/anos-nuevos.jpg?fit=2560%2C1537&ssl=1","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blockbusterkeaton.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2263","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blockbusterkeaton.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blockbusterkeaton.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blockbusterkeaton.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/990003"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blockbusterkeaton.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2263"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blockbusterkeaton.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2263\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2270,"href":"https:\/\/blockbusterkeaton.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2263\/revisions\/2270"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blockbusterkeaton.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2266"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blockbusterkeaton.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2263"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blockbusterkeaton.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2263"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blockbusterkeaton.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2263"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}